viernes, 1 de octubre de 2010
Si hubo una primera vez que sentí la necesidad de jugar, de conseguir una moneda de 25 pesetas como fuera, y de pasarme horas mirando a otras personas de disfrutar sus partidas para aprender nuevas "tácticas", esa fue con KUNG-FU MASTER. El clásico de Irem cambió mi concepto de los videojuegos. Era la primera vez que no controlabas a una nave o coche pixelado, o a un personaje más parecido a una figura geométrica que a otra cosa. Controlabas a un maestro de kung-fu con unos gráficos revolucionarios en su fecha.


Kung fu master es uno de los primeros Beat 'em up de scroll horizontal, donde te enfrentabas a hordas de enemigos, entre los que habian unos señores idiotas que se acercaban a ti con un brazo en alto, unos que lanzaban cuchillos (y al principio eran de lo más molestos), dragones, farolillos explosivos y jefes finales. El objetivo del juego era subir plantas de un edificio (al estilo de la idea original de Bruce Lee en su película inacabada "Game of death") para rescatar a Sylvia, tu novia. El juego era muy dificil, pero tremendamente divertido.

El sonido contaba con efectos digitalizados de voces, golpes, y la melodia que aunque repetitiva, es para mi de las más pegadizas en la historia de los 8 bits, a pesar de su extremada simpleza.

En Japón el juego se lanzó como adaptación de la película "Los supercamorristas" de Jackie Chan, que curiosamente fue rodada en España, incluso la productora Paragon aparece en los creditos del juego.

El juego resultó un rotundo éxito a nivel mundial y dio pie a una nueva ola de juegos como "Vigilante", "Double Dragon", "Bad dudes vs Dragon ninja", etc...

Kung-fu master contó con un elevado número de conversiones, y practicamente todas las plataformas de su época tuvo su propia versión del clásico. La version de Atari 2600 era pobre en gráficos pero conseguia conservar algo de la jugabilidad. Los ordenadores domésticos tuvieron sus versiones, entre las que destaco la de Spectrum, que tecnicamente era mala, pero era bastante divertida. La mejor conversión indudablemente era la de NES, que era casi idéntica a la original, excepto por el tamaño de los sprites y por el título (Kung-fu a secas).

Este juego cambió la concepción del Arcade y dio paso a una nueva generación que personalmente, me hizo disfrutar mucho más que cualquier Space invaders o Pacman.


1 comentarios:

Kistro dijo...

jajaja lo mejor de este juego era la risa de un jefe final cuanto te mataba xD

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